Lo primero que hacemos es un análisis exhaustivo del parking para entender sus características y necesidades específicas. Evaluamos la infraestructura eléctrica existente, el tamaño de la comunidad y las proyecciones de uso futuro para garantizar una solución adaptada y eficiente.
Diseñamos una solución a medida para cada comunidad, teniendo en cuenta la escalabilidad, los costes y la facilidad de instalación. Nuestro objetivo es crear una red de carga eficiente, segura y preparada para crecer con las necesidades de los vecinos.
Compartimos la propuesta con el administrador de fincas y organizamos una reunión de comunidad para resolver dudas y explicar los beneficios. Nos encargamos también de gestionar las subvenciones disponibles de las que la comunidad se puede beneficiar.
Iniciamos el proceso de instalación de la infraestructura centralizada. Preparamos el parking comunitario para que cada vecino pueda conectarse posteriormente a la red sin complicaciones.
Una vez instalada la red centralizada, conectamos los cargadores y contadores a quienes lo soliciten. Cada vecino puede elegir el cargador que prefiera y personalizar su instalación según sus necesidades.
Gestionamos las conexiones particulares a través de nuestro sistema informático que nos permite facturar los consumos y potencias de forma individualizada, así como hacer el mantenimiento de la red a distancia.